lunes, 5 de mayo de 2014
5 tipos de Autismo
1. TRASTORNO AUTISTA
Es el trastorno más común dentro de las categorías del autismo y es comúnmente llamado "autismo típico" o “autismo clásico”.
Se manifiesta antes de los 3 años y se caracteriza por una alteración en las interacciones sociales, la comunicación, y el juego imaginativo, además de presentar un patrón repetitivo y restringido de comportamientos, intereses y actividades.

(Foto: AP)
2. TRASTORNO ASPERGER
También se caracteriza por una alteración en las interacciones sociales y la presencia de actividades e intereses restringidos.
Además muestran un egocentrismo inusual y tienen muchas dificultades para expresar sus emociones; de la misma forma, muestran conductas repetitivas y un gran apego hacia ciertos objetos o personas.
No existe un retraso clínicamente significativo en las capacidades de habla/lenguaje, y la puntuación en pruebas de coeficiente intelectuales promedio o sobre el promedio. El personaje de ‘The Big Bang Theory’, Sheldon Cooper, es uno de los casos más famosos.

3. TRASTORNO GENERALIZADO DEL DESARROLLO - NO ESPECIALIZADO
También llamado “autismo atípico”, este diagnóstico se realiza cuando no se cumple con los criterios para un diagnóstico específico, pero hay una alteración severa y generalizada en algunas de las áreas o comportamientos que caracterizan los distintos tipos de autismo.

(Foto: Reuters)
4. TRASTORNO DE RETT
Ocurre primariamente en mujeres y, rara vez, en varones.
Hay un periodo de desarrollo normal, seguido por la pérdida de destrezas previamente adquiridas. Por ejemplo, pérdida del uso funcional de las manos el cual es reemplazado por un movimiento repetitivo de ésta. Se manifiesta entre el primer y el cuarto año de vida.

(Foto: AP)
5. TRASTORNO DESINTEGRATIVO INFANTIL
Es un raro trastorno caracterizado por un período de desarrollo completamente normal seguido por una regresión dramática que ocurre entre los 3 y 10 años de edad, la cual provoca una pérdida significativa de las destrezas previamente adquiridas.

Síntomas del Autismo
Principales síntomas del autismo
- Su interacción social es deficiente: suele ser detectada inicialmente por las personas más cercanas al bebé, cuando observan que éste se muestra indiferente a su entorno o presenta periodos prolongados de enfoque de la atención en un objeto o persona en concreto, aislándose del resto. Esta alteración puede aparecer desde el mismo momento del nacimiento o desarrollarse pasado un cierto tiempo. No suelen responder a la verbalización de su nombre y, en un gran número de ocasiones, evitan de forma manifiesta el contacto visual con las personas de su entorno.
- Carecen de empatía: los pacientes presentan dificultades para interpretar la situación emocional de las personas de su entorno, así como de sus pensamientos, al ser incapaces de entender las pautas sociales, como pueden ser el tono de voz o las expresiones faciales. A esta situación se añade que, por lo general, estas personas no centran su atención en la cara de los demás y, por lo tanto, tampoco son capaces de ver y aprender las pautas de conducta adecuadas.
- Tienen dificultades para comunicarse (comunicación verbal y no-verbal). Algunos individuos no llegan a desarrollar ningún tipo de lenguaje, no hablan ni son capaces de comunicarse con expresiones o gestos; otros sí hablan, pero la forma y el contenido de su discurso no es adecuado, y tienden a repetir palabras o frases o a ignorar a su interlocutor.
- Realizan movimientos estereotipados y repetitivos: tales como mecerse, dar vueltas de forma compulsiva, etc también puede ser un síntoma del autismo. En determinados casos los sujetos incluso desarrollan conductas autolesivas como morderse o golpearse la cabeza. Con frecuencia tienen problemas para asimilar cualquier cambio en su entorno, y salir de la rutina o del ambiente conocido les produce ansiedad.
- Incapacidad de autoreconocimiento: en ocasiones se autodenominan en tercera persona, por su nombre propio, en lugar de en primera persona con “yo” o “mi”.
- Capacidad de juego social alterado: son niños que no saben, o no son capaces, de desarrollar juegos que supongan interacción con otros niños. Además, su capacidad imaginativa es muy limitada por lo que no pueden participar en juegos de simulación.
- Otros síntomas asociados que pueden presentar los pacientes son ansiedad, trastornos del sueño, alteraciones gastrointestinales, crisis violentas, retraso mental...
Los síntomas del autismo pueden variar significativamente, no sólo de una persona a otra, sino en el mismo paciente con el transcurso del tiempo.
De forma clínica, se ha establecido una relación manifiesta entre la aparición de trastorno autista en niños y un mayor riesgo de padecer determinadas afecciones concomitantes, principalmente:
- Síndrome de X frágil: es la principal causa de deficiencia mental hereditaria y se debe a una mutación en un gen del cromosoma X. Los afectados por esta enfermedad presentan rasgos comunes con el autismo.
- Esclerosis tuberosa: su nombre se deriva del riesgo de aparición de tumoraciones en el área cerebral. La enfermedad afecta a la piel, el cerebro, el sistema nervioso, los riñones y el corazón.
- Convulsiones epilépticas: se ha estimado que en torno al 20-30% de los niños con espectro autista desarrollan epilepsia en la edad adulta.
- Síndrome de Tourette: trastorno neurológico caracterizado por desarrollo en el sujeto de movimientos repetitivos, estereotipados e involuntarios y la emisión de sonidos vocales, congruentes o no, denominados tics.
- Síndrome de Sotos: las personas con esta afección se caracterizan por un excesivo crecimiento y macrocefalia, y habitualmente presentan cierto retraso mental, dificultades en la adquisición del lenguaje, y problemas de aprendizaje. Algunos pacientes cumplen todos los criterios del autismo.
Estudios sobre el Autismo
Un estudio realizado en Suecia, demostró que tanto los genes son tan importantes como causa de autismo como lo es el factor ambiental, pese a que estudios anteriores habían desestimado esta segunda causa.
Los investigadores del Mount Sinai Seaver Center for Autism Research, de Nueva York, responsables del estudio, confesaron estar sorprendidos por el resultado que arrojó este, ya que no consideraban que los factores ambientales fueran tan importantes.
Con respecto a ello, el nivel socioeconómico del hogar, las infecciones padecidas por la madre, las complicaciones en el parto que pudo haber tenido e, incluso, si la madre consumió o no drogas antes y durante el embarazo, son puntos determinantes.
Con respecto a ello, el nivel socioeconómico del hogar, las infecciones padecidas por la madre, las complicaciones en el parto que pudo haber tenido e, incluso, si la madre consumió o no drogas antes y durante el embarazo, son puntos determinantes.
El artículo publicado por Journal of the American Medical Association, demostró que, pese a las estimaciones anteriores que daban a la herencia genética un 80% a 90% de probabilidad como causa de este trastorno, se demostró que esta tiene solo un 50%.
Estos estudios fueron hechos gracias a los datos brindados por los análisis a más de 2 millones de personas en Suecia entre 1982 y el 2006, el mayor número de personas estudiadas sobre los orígenes del autismo. Sin embargo, aún no se ha podido determinar el origen.
El Autismo
El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por un grave déficit del desarrollo, permanente y profundo. Afecta la socialización, lacomunicación, la imaginación, la planificación y la reciprocidad emocional, y evidencia de conductas repetitivas o inusuales. Los síntomas , son la falta de interacción social( muestran dificultad para relacionarse con otros niños de la misma edad , poco o nulo contacto visual , evita el contacto físico , no responden al ser llamados por su nombre , no tiene lenguaje y si lo tiene presenta alteraciones )las estereotipias( movimientos repetitivos ) poca tolerancia a la frustración ,risas o llantos sin motivo aparente, presentan hiperactividad o son muy pasivos , no hay juego simbólico , carecen de juego creativo . La mayoría de estos síntomas pueden aparecer al año y medio de edad , comenzando con retrocesos en el desarrollo del niño .
La palabra autismo, del griego auto-, de autós, 'propio, uno mismo', fue utilizada por primera vez por el psiquiatra suizoEugene Bleuler en un tomo del American Journal of Insanity, en 1912.
La clasificación médica del autismo no ocurrió hasta 1943, cuando el Dr. Leo Kanner, del Hospital John Hopkins, estudió a un grupo de once niños e introdujo la caracterización autismo infantil temprano. Al mismo tiempo un científico austríaco, el Dr. Hans Asperger, utilizó coincidente mente el término psicopatía autista en niños que exhibían características similares. El trabajo del Dr. Asperger, sin embargo, no fue reconocido hasta 1981 (por medio de Lorna Wing), debido principalmente a que fue escrito en alemán.
Las interpretaciones del comportamiento de los grupos observados por Kanner y Asperger fueron distintas. Kanner reportó que tres de los once niños no hablaban y los demás no utilizaban las capacidades lingüísticas que poseían. También notó un comportamiento auto-estimulatorio y "extraños" movimientos en aquellos niños. Por su lado, Asperger notó, más bien, sus intereses intensos e inusuales, su repetitividad de rutinas y su apego a ciertos objetos, lo cual era muy diferente al autismo de alto rendimiento, ya que en el experimento de Asperger todos hablaban. Indicó que algunos de estos niños hablaban como "pequeños profesores" acerca de su área de interés, y propuso la teoría de que para tener éxito en las ciencias y el arte uno debía tener cierto nivel de autismo.
Aunque tanto Hans Asperger como Leo Kanner posiblemente observaron la misma condición, sus diferentes interpretaciones llevaron a la formulación del síndrome de Asperger (término utilizado por Lorna Wing en una publicación en 1981), lo que lo diferenciaba al autismo de Kanner.[cita requerida]
Criterios diagnósticos
El DSM-IV(APA 1994) indica que para un diagnóstico de autismo es necesario que se den una serie de características englobadas en tres grupos. El primero de ellos hace referencia a alteraciones en las relaciones sociales; el segundo se refiere a alteraciones en la comunicación, y el tercero alude a una serie de patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, restrictivos y estereotipados. El DSM V cambió la manera de codificar el trastorno, pasando a integrarse dentro del denominado Trastorno del espectro autista junto a otros síndromes que anteriormente se consideraban como entidades diagnósticas independientes, como el Síndrome de Asperger.
Aspectos cognoscitivos
Alrededor del 75% de los pacientes diagnosticados de autismo presentan algún grado de retraso mental. Se da la circunstancia de que a medida que aumenta el grado de retraso mental, aumenta también la prevalencia del autismo. Puede decirse que resulta difícil establecer los límites entre el autismo y el retraso mental en aquellos casos en los que la deficiencia mental es muy severa. No obstante, uno de los problemas de esta determinación es que se basa en una medición del cociente intelectual (CI) que no es factible ni fiable en ciertas circunstancias. También se ha propuesto que puede haber individuos sumamente autistas que sin embargo son muy inteligentes y por lo tanto, capaces de eludir un diagnóstico de autismo. Esto hace que sea imposible hacer una determinación exacta y generalizada acerca de las características cognitivas del fenotipo autista.
Sin embargo, se sabe que los niños superdotados tienen características que se asemejan a las del autismo, tales como la introversión y la propensión a las alergias[cita requerida]. Se ha documentado también el hecho de que los niños autistas, en promedio, tienen una cantidad desproporcionada de familiares cercanos que son ingenieros o científicos. Todo esto se suma a la especulación controvertida de que figuras históricas como Albert Einstein e Isaac Newton, al igual que figuras contemporáneas como Bill Gates, tengan posiblemente síndrome de Asperger. Observaciones de esta naturaleza han llevado a la escritora autista Temple Grandin, entre otros, a especular que ser genio en sí "puede ser una anormalidad".
Hay quienes proponen que el fenotipo autista es independiente de la inteligencia[cita requerida]. Es decir, se pueden encontrar autistas con cualquier nivel de inteligencia. Aquellos con inteligencia por debajo de lo normal serían los que tienden a ser diagnosticados. Aquellos con inteligencia normal o superior serían los que ganan notoriedad, según este punto de vista.
Rimland (1978) encontró que el 10% de los autistas tienen "talentos extraordinarios" en campos específicos (comparado con un 0,5% de la población general). Brown y Pilvang (2000) han propuesto el concepto del "niño que esconde conocimiento" y han demostrado por medio de cambios en las pruebas de inteligencia que los niños autistas tienen un potencial que se esconde detrás de su comportamiento. Argumentan también que la falta de optimismo que promueve gran parte de la literatura científica sobre el tema puede empeorar la situación del individuo autista. Dawson (2005), una investigadora autista, ha realizado comparaciones cognitivas entre individuos autistas y no autistas; encontró que su rendimiento relativo en las pruebas de Wechsler y RPM son inversos.5 Un estudio de la Universidad Estatal de Ohio encontró que los autistas tienen mejor rendimiento en pruebas de memoria falsa.Happe (2001) hizo pruebas a hermanos y padres de niños autistas y propuso que el autismo puede incluir un "estilo cognitivo" (coherencia central débil) que confiere ventajas en el procesamiento de información.
En la actualidad los neuropsicólogos clínicos están llevando a cabo terapias cognitivas y evaluaciones e investigaciones sobre la implicación del lóbulo frontal en el autismo, planteando unas posibilidades terapéuticas muy interesantes. Por tanto, el tratamiento neuropsicológico se plantea como necesario, siempre y cuando se pueda obtener efectividad.
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